jueves, 7 de febrero de 2008

EL POLLITO Y EL ZORRO

Chávez, conocí este cuento de la voz de un alto jefe militar que se tú valoras. Poco más o menos es así: Una vez un pollito andaba por la pradera diciendo “pío, pío”.

Un zorro lo divisó y persiguió para comérselo, el pollito corría pero el zorro pronto lo alcanzaría. Al pasar por debajo de una vaca, esta le descargó su bosta y el pollito quedo totalmente cubierto por el estiércol. El zorro veía, olía y buscaba pero no podía encontrarlo y decidió irse. En ese instante, el pollito que no aguantaba la hedentina, asomó la cabeza y dijo “pío”. El zorro lo detectó, lo sacó de la majada, lo llevó al río, lo lavo… y se lo comió. Entonces aprendí que no todo el que te arroja estiércol es tu enemigo, que no todo el que te ayuda a quitarte el estiércol es tu amigo y que cuando tengas la boñiga hasta el cuello, no digas ni pío.
En una guerra fraticida entre venezolanos y colombianos, los únicos favorecidos serían los enemigos de ambos pueblos. Quienes promueven la guerra son precisamente esos factores: Para el narcotráfico, el escenario de guerra es perfecto: Mientras los bandos batallen, ninguna fuerza policial o militar se ocuparía de ellos, la industria clandestina del tráfico de drogas florecería hasta límites inimaginables. Otro factor beneficiado serían las guerrillas colombianas. Para ellos resultaría extraordinario que las fuerzas armadas de su país se confrontaran con un tercero, esto les permitiría descansar del acoso, la persecución y reagruparse. Hasta podrían pasar a la ofensiva si el ejército colombiano se ve obligado a dividir sus frentes de combate.
Un estratega militar puede darse cuenta que las FARC están siendo diezmadas, perseguidas y acorraladas. Ellos pueden haber diseñado una intrincada estrategia, luego de tu derrota electoral de diciembre de 2007, para “sacarte del problema” y “lavarte la cara” ofreciéndote la entrega de rehenes secuestrados e ilusionarte para que quedaras como un héroe internacional. Pero, hacerte fracasar con lo de las pruebas de vida en el viaje a Francia y suscitar el incidente del niño secuestrado culpando a Uribe. Así lograban el encontronazo con el presidente colombiano. Ellos no necesitan a Venezuela para entregar a sus rehenes. ¿Por qué insisten en involucrar al presidente venezolano como no sea para seguir incitando un episodio grave con Colombia?
Cuando las FARC secuestraron a los diputados, se disfrazaron de soldados del ejército colombiano. Engañaron a los legisladores al mostrarse como un operativo anti-guerrilla. Más tarde asesinarían a los parlamentarios.
¿Qué ocurriría si las guerrillas actuando como un supuesto comando militar de las fuerzas armadas colombianas montan una provocación a las fuerzas armadas venezolanas? ¿Qué tal si antes, sus informes de “inteligencia” le indican, o más bien desinforman, al ministro de Relaciones Interiores venezolano dándole datos falsos? ¿De verdad, le creería el gobierno venezolano a las FARC antes que al gobierno legítimo de Colombia? ¿Cuál es la verdadera estrategia del alto mando “faraco”?
¿Son efectivamente tus amigos quienes te dicen que tienes la razón? ¿Son tus enemigos quienes te advierten que estás errado? ¿Es tu enemigo Fidel cuando te dice que “Cuba sostiene relaciones de amistad con todos los países de América y del Caribe, sean de izquierda o de ¡derecha! y esa línea y no la cambiaremos”? ¿Es el tiempo Presidente de no decir ni “pío”?... Razón, Chávez, no emoción.
Vladimir Gessen


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