jueves, 4 de septiembre de 2008

EL "HOMBRE FUERTE" DE VENEZUELA

Chávez logró el grado militar que quería tener, el de comandante en jefe, de modo permanente, con uniforme, unidad militar y con funciones castrenses específicas, de acuerdo a los artículos 6º y 64º del decreto-ley de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.


Esto lo convierte en oficial activo y en conformidad a la vigente Constitución (Artículo 238) debe actuar “profesionalmente, sin militancia política”, se encuentra “al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso de parcialidad política alguna”, por lo que no puede ser comandante en jefe y a la vez presidente de un partido político, ni candidato a ningún cargo electo mientras ejerza ese rango militar, ni hacer campañas electorales a favor de miembros de organizaciones políticas. Por lo que, sin dudas, nuevamente el presidente ignora la Carta Magna y el Tribunal Supremo de Justicia, una vez más, no se ha percatado de ello.
Lo que no tiene sentido es que se auto otorgue este grado, cuando el presidente de Venezuela por mandato constitucional, dirige y ejerce el mando supremo de la fuerzas armadas, en su carácter de comandante en jefe, pero sin grado militar, ni uniforme, ni permanente, como es natural en un gobierno civil y democrático. Entonces, nos tenemos que preguntar por qué Chávez se da el grado con asignación militar. ¿Qué quiere Chávez? Será que piensa que puede dejar de ser presidente al término de su mandato y seguir siendo el comandante en jefe del ejército y la milicia. ¿Buscara controlar y seguir mandando desde los cuarteles, aun después de dejar de ser presidente? ¿Estará preparando el terreno para cuando termine su ejercicio presidencial, convertirse en el “hombre fuerte” de Venezuela, como antes otro jerarca militar lo fue de Panamá?
Recordemos que el teniente coronel Omar Torrijos en 1968 dio un golpe de estado al presidente electo Arnulfo Arias. Luego, se auto ascendió a General de Brigada y años más tarde, a través de una Asamblea Constituyente dominada por las fuerzas de defensa panameñas y por el “torrijismo” promulgaron una constitución que en su artículo 277º establecía: “Se reconoce como Líder Máximo de la Revolución panameña al General de Brigada Omar Torrijos Herrera, Comandante en Jefe de las Fuerzas de Defensa. En consecuencia se le otorga, el ejercicio de las siguientes atribuciones: Coordinar toda la labor de la Administración Pública; nombrar al Ejecutivo, nombrar y destituir a los Ministros de Estado y a los Miembros del Legislativo; nombrar al Contralor General y al Subcontralor General, a los Directores Generales de las entidades autónomas y a los Magistrados del Tribunal Electoral, a los Jefes Oficiales de la Fuerza Pública y el Escalafón Militar; a los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, al Procurador General, acordar la celebración de contratos, negociación de empréstitos y dirigir las relaciones exteriores. Puede asistir con voz y voto a las reuniones del Gabinete Ejecutivo y del Legislativo, y participar en los debates de la Asamblea Nacional y de los Consejos Provinciales y de las Juntas Comunales”. Después de Torrijos, ocupó la comandancia en jefe, el general Manuel Antonio Noriega. Por eso a los dos los llamaron “el hombre fuerte de Panamá”
¿Será la copia de este concepto, versión siglo XXI, lo que intentará imponer Chávez antes de dejar la presidencia de este período en 2013?
El que tenga ojos que vea… cualquier parecido no es coincidencia. Chávez quiere ser el "hombre fuerte" de Venezuela.
Vladimir Gessen.
(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

viernes, 29 de agosto de 2008

CHAVEZ CENSURA LA RED

Ahora Chávez quiere censurar Internet. Su gobierno pretende crear un solo punto de acceso a la red de internet, controlado por el Estado con la finalidad de manejar todo su tráfico en Venezuela.

De esta forma el gobierno controlador del comandante podrá intervenir los contenidos en la red así como inspeccionar, determinar la procedencia, el origen y el destino de los mensajes, y observar, escuchar y vigilar a millones de usuarios que usan correos electrónicos y todas las modalidades que ofrece internet.
Chávez quiere hacer en el siglo XXI con Internet lo que en el comunismo del siglo XX se llamó el “realismo socialista” y así establecer la censura más despiadada contra la comunicación y la creación humana. El comunismo prohibió que el cubismo (Picasso, Braque, Juan Gris), el impresionismo (Monet, Renoir) o el surrealismo (Breton, Dalí) pudieran pintarse en la Unión Soviética porque eran obras “burguesas”. El tirano José Stalin con el decreto de reconstrucción de las organizaciones literarias y artísticas, el decreto Zhdanov sobre la música y la creación de las uniones de escritores, músicos, pintores, escultores y otros artistas soviéticos, ejerció una total represión, coerción y dominación sobre las comunicaciones. Fueron “purgados” y confinados miles de talentosos músicos, artistas y escritores, entre ellos, el recién fallecido Alexander Solzhenitsyn. Hoy en día el “realismo socialista” solamente se practica en Corea del Norte y el control de Internet, en China.
En Cuba, en 1971, los poetas y escritores Heberto Padilla y su esposa Belkis Cuza fueron a prisión, acusados por el departamento de seguridad de Estado, por la “actividad subversiva” de haber escrito el poemario Provocaciones. El “caso Padilla” produjo enorme rechazo de los más prestigiosos intelectuales porque reveló el verdadero carácter estalinista de la revolución cubana. En el Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura, no existía Internet, pero Fidel Castro manifestó “hay libros que no se deben publicar”, palabras solamente pronunciadas por los nazis, fascistas o el Santo Oficio inquisidor. En este primer congreso también se instituyó la guayabera como la ropa principal para vestir y se establecieron las normas sobre la música que debía escucharse, se prohibió el rock y la música “extranjerizante” e ideológicamente “incorrecta”. Los homosexuales fueron declarados delincuentes y la directriz señalaba textualmente: “un homosexual será llevado ante las autoridades y procesado legalmente únicamente por la pública ostentación de su condición”.
Estas aberraciones totalitarias le costaron a la revolución cubana su ruptura con los intelectuales del mundo. Los primeros en protestar y firmar una carta-condena a Fidel Castro contra el sectarismo por este hecho fueron Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Mario Vargas Llosa, Carlos Barral, Julio Cortazar, Octavio Paz y Carlos Fuentes quienes afirmaron que “los métodos represivos no pueden tener sino una repercusión profundamente negativa…”
Chávez, estás retando a más de 6 millones de intelectuales, escritores, artistas, estudiantes, profesionales, trabajadores, a todo un conglomerado de hombres y mujeres preparados que en las calles y en la red estarán luchando y organizándose inteligentemente por la plena libertad de información y comunicación. Chávez, Cerrar un canal te costó la reforma socialista, cerrar Internet o intervenirlo te costará más caro.

Vladimir Gessen.

(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

jueves, 21 de agosto de 2008

EL HERMANO MAYOR

Fatalmente, el hermano mayor ejecuta su estrategia de control de la sociedad de manera intolerante y sin mayor resistencia.


Los escenarios de pugna política durante diez años, no han impedido que en cada ofensiva o contraofensiva, el mandamás logre mayor intervención de las libertades de los ciudadanos.
Lo que comenzó con el control del Ejecutivo, de la Asamblea Nacional y de la estructura Judicial del país, pasando por asumir el poder del Consejo Electoral, la Contraloría, Fiscalía, Defensoría de los Derechos del Pueblo y que culminó con el dominio total de la industria petrolera y del Banco Central, no fue suficiente. El hermano mayor siente que debe mantenerse indefinidamente en el poder, pero hacerlo en un mundo que no admite más dictaduras requiere sostener una imagen democrática, y para conseguirlo debe y tiene que ganar elecciones, del modo que sea. Entonces, el control de los ciudadanos es indispensable para que voten por su color rojo. Alcanzar la hegemonía necesita, amén del control político que ya tiene, la subordinación de toda fuerza económica, social y militar.
En lo económico, el hermano mayor lanzó su “Modelo Productivo Socialista” dentro de su plan de desarrollo, con la siguiente premisa: “El Estado mantendrá el control total de las actividades productivas que sean de valor estratégico”. Así, más allá del petróleo, se estatizó la siderurgica, y la producción de hierro pasó a formar parte de los mecanismos de control. Si le agregamos la estatización de las fábricas de cemento y las canteras de distintos materiales de cimentación, el hermano mayor toma el control del casi 100 % del suministro de estos rubros claves en la industria de la construcción. Los empresarios dependen ahora del gobierno para poder edificar.
El hermano mayor maneja el 91 % de las divisas que entran al país y bajo un control de cambio confiere los dólares para las adquisiciones de insumos industriales y de las importaciones de bienes y servicios, de quien a su vez dependen los comerciantes.
También, se estatizaron empresas eléctricas, de telefonía y de internet, además de cerrar medios de comunicación de manera directa o eliminándoles las inversiones en publicidad por parte de las empresas del Estado y de otros anunciantes bajo presión, para que no puedan subsistir.
Con la compra del Banco de Venezuela del Grupo Santander se inicia el proceso de estatización y control de la banca y finanzas. Solamente le faltaría estatizar las empresas de producción y distribución de alimentos para alcanzar la absoluta omnipotencia.
En lo social, el hermano mayor controla porque es el primer empleador del país, otorga los cupos educativos, los préstamos en todos los niveles, dispone de miles de cargos ejecutivos y de gerencia para premiar a sus incondicionales y los oficialistas mismos lo dicen: “si te portas bien y votas rojo tendrás tu préstamo, tu empleo, tus dólares, tu contrato, tu comida… Si no, ¡No!”.
Todo esto sin hablar de los mecanismos de control de las fuerzas de seguridad política.
Existe un control social nunca antes visto en Venezuela en toda su historia. Hablamos del neoautoritarismo en su máxima expresión, el cual tendrán que afrontar los venezolanos si no le paran el trote al hermano mayor en las próximas elecciones de gobernadores y alcaldes. Elecciones que estarán observando los militares para saber si deben o no someterse a la hegemonía roja en el campo castrense.
Vladimir Gessen.

(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

jueves, 14 de agosto de 2008

OPOSICION VENEZOLANA EN POSITIVO

Hablemos de los aciertos y no de los errores de la oposición. Las notas negativas todos las conocemos. Pero, es tiempo de las notas positivas.

Hace diez años la oposición quedó abatida por el avasallante triunfo de Chávez. El era el futuro y el presente para entonces. El pasado quedaba para la historia. Como todo cambio profundo, se presentaba con un cuerpo doctrinario (El árbol de tres raíces) y un planteamiento diferente (La constituyente), una nueva organización política (Movimiento Quinta Republica) y un evidente liderazgo.
Mientras tanto, la oposición incipiente como Primero Justicia, daba sus primeros pasos y Un Nuevo Tiempo era un movimiento regional. Proyecto Venezuela prácticamente se desvanecía y Acción Democrática, COPEI, el MAS y otros partidos enfrentaban la desaparición.
Luego de dos o tres años surgió el primer intento de reagrupamiento opositor y se condujeron luchas valientes y memorables donde el liderazgo de la denominada coordinadora democrática no pudo estar a las alturas de las circunstancias por no contar con una propuesta, una organización política adecuada y una vanguardia con un liderazgo reconocido por todos.
A continuación, Chávez y el Movimiento Quinta República, aprovechando las derrotas que sufrió la oposición, reformuló su propuesta y una vez más ofreció futuro, como fue el socialismo del siglo XXI, una novel organización política, el Partido Socialista Unido de Venezuela, y mantuvo el mismo liderazgo, el de Chávez, pero dentro de una vanguardia que incluye a otros lideres nacionales y regionales.
En el presente, Chávez propone agregar a la organización política un frente militar, la milicia, y su propuesta se radicaliza de un socialismo “del” siglo XXI al viejo socialismo “en” el siglo XXI. Además, de un liderazgo democrático quiere pasar a una “jefatura a perpetuidad”, como Stalin, pues.
Este error histórico, ya llevó a Chávez a su primera derrota durante el referéndum de reforma constitucional donde pretendió que los venezolanos votaran en contra de su libertad y a favor de la “nueva” dictadura del proletariado. Este episodio también significó el primer ensayo exitoso de las fuerzas opositoras, al aplicar una política en conjunto. Contando en adición con el vital agregado de fuerzas como el partido PODEMOS, y de personalidades del mundo militar, político y hasta familiar, hasta entonces afectos al chavismo. En estos momentos, las fuerzas de la libertad están unidas en la mayoría de las regiones del país. Es cierto que existen algunas diferencias pero en una veintena de estados y en más de trescientos municipios concurren unidas a las elecciones regionales. Si no se logra el 100 por ciento, no importa. El pueblo votará con sabiduría y sabrá imponer el verdadero liderazgo del sitio.
Lo que sí destaca es que la oposición tiene ahora una propuesta que se enfrenta a la del oficialismo: Trabaja unida por la libertad, los derechos humanos y la democracia expresada en la Constitución vigente, el libro azul, y se antepone al viejo socialismo “en” el siglo XXI y al libro rojo que se desea imponer. Lo que es relevante es que existe organización político-electoral y que se luchará para defender los votos sufragados por todos. Lo que es real es que han surgido líderes que antes no existían y que poco a poco van ocupando las distintas posiciones de la vanguardia que está naciendo de la próxima Venezuela que se avecina.
Vladimir Gessen.

(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

jueves, 7 de agosto de 2008

EL CONTRAATAQUE DE CHAVEZ

Chávez comenzó una contraofensiva. Siempre mantuvo la ofensiva hasta diciembre de 2006, excepto cuando es desalojado del poder luego de su renuncia al alto mando militar tras los sucesos de abril de 2002.


A partir de enero de 2007 y de anunciar el cierre del canal 2, Chávez no dio pié con bola, perdió toda la iniciativa y fue de derrota en derrota… perdió su diatriba con Alvaro Uribe. En el incidente con el Rey de España tiró al traste su imagen internacional. Apoyando a las FARC, argumentando que no eran terroristas y que debían ser reconocidos como fuerza beligerante bolivariana, sintió la pérdida de su popularidad en Latinoamérica, así como el aislamiento diplomático en el mundo entero. En diciembre de 2007, fracasó con el referéndum de reforma constitucional, con el cual pretendía convertir a Venezuela en un estado socialista. Sin embargo, un presidente con un pensamiento absolutista y autoritario, con todo el poder político, con pleno control sobre el poder judicial, el legislativo, el electoral, el poder contralor y sobre todo con el más grande poder económico que presidente alguno haya tenido en América al sur de los Estados Unidos y, además, con deseos de gobernar perennemente, no está dispuesto a desprenderse del poder así no más, por la vía electoral.
En estas últimas semanas, Chávez que se jacta públicamente que es “bueno en la contraofensiva”, ejecutó una voltereta que dio inicio a su nueva ofensiva: Declaró que las FARC debían dejar las armas y entregar a los rehenes sin condiciones. Más tarde, estableció los parámetros para hacer las paces –por ahora- con Uribe. Se fue de gira internacional donde aprovechó para comprar más armamento en Rusia y pasó por Mallorca donde el rey de España disfrutaba sus vacaciones para procurar recuperar su maltrecha imagen internacional, encuentro por cierto muy importante para posteriormente nacionalizar el Banco de Venezuela del grupo Santander. Mientras tanto, inhabilitó políticamente a dirigentes claves de la oposición con gran arraigo popular y electoral en Venezuela, crea la milicia armada bolivariana, se autonombra comandante en jefe (general de 4 estrellas) y decreta 26 leyes inconstitucionales para hacer, por esta vía, una reforma hacia el “socialismo del siglo XXI” o neoautoritarismo. Misma reforma que hace menos de un año fue rechazada mediante el sufragio en referéndum por la mayoría del pueblo venezolano.
Hasta ahora esto es lo visible de la contraofensiva chavista, abierta en distintos frentes, pero que pareciera contener una estrategia doble: Primero lograr que la oposición se aparte de su objetivo de ganar, en las próximas elecciones de noviembre, las mas importantes gobernaciones del país, lo cual de hecho derrumbaría la ofensiva oficialista, y por otra parte, Chávez también aspira a que la oposición caiga en esta provocación, se desboque y contribuya a crear un caos social y político que le permita declarar el estado de excepción y suspender las elecciones regionales.
La oposición tendría que responder la contraofensiva en todos sus frentes pero no debe perder su estrategia: La toma del mayor número de gobernaciones y de alcaldías en las elecciones. Después sobrevendrá el reagrupamiento de fuerzas y comenzará la verdadera batalla entre los que quieren reimplantar el socialismo en el siglo XXI y quienes proyectan un sistema de libertades basado en el ejercicio pleno de los derechos humanos.
Vladimir Gessen.
(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

jueves, 24 de julio de 2008

EL SOLDADO FANFARRON

El prestigio ganado por Uribe, dados los éxitos contra el terrorismo y el rescate de Ingrid Betancourt y de otros rehenes, ha opacado el liderazgo de pantalla y “guerrerista” de Hugo Chávez.

El reciente encuentro de Lula y de Alan García con Uribe y los acuerdos suscritos entre Brasil, Perú y Colombia, le han mostrado al presidente venezolano el contundente guante blanco de la diplomacia estratégica y sin aspavientos.
Lula emerge como el líder aglutinador suramericano y Chávez aumenta su declive. Mientras que Colombia suma aliados como Chile, México, Perú y Brasil, Venezuela solamente tiene a su lado a quienes mantiene, Bolivia, Ecuador y Nicaragua. No mencionamos a Cuba, porque hasta Raúl le ha marcado distancia a Chávez y enviado señales de acercamiento a Brasil y EE.UU.
La diplomacia petrolera, de amenazas, de dádivas, suma apoyos ocasionales pero en lugar de generar alianzas estratégicas, de compromisos y de amistad, siembra resentimientos, antipatías y resquemores. Además, cuando una nación se arma “hasta los dientes” ninguno de sus vecinos puede estar tranquilo. Por ello, el acuerdo militar entre Brasil y Colombia a pesar de las diferencias doctrinarias de sus presidentes.
Todo comenzó cuando Chávez se topó con el fallecido sociólogo Norberto Ceresole y con el megalómano déspota Fidel Castro. Ceresole parece haber convencido al presidente venezolano que la fórmula “mágica” para perpetuar un liderazgo eran un “trípode” conformado por un líder, un pueblo seguidor del mismo y sus fuerzas armadas. Como lo hicieron Mussolini, Hitler y, por supuesto, el dictador del Caribe. Castro le debe haber insuflado el “socialismo” y Chávez le aportó lo del “siglo XXI” para relanzar al comunismo del siglo XX.
El problema es que estos liderazgos no se fundamentan en los principios que se esgrimen. Baste decir que el socialismo tiene como razón de ser a los trabajadores y su vanguardia son los obreros precisamente, junto a la avanzada social como los estudiantes y los intelectuales, además de los trabajadores del campo. En el caso de Chávez, la mayoría de los estudiantes, los intelectuales y los trabajadores no están con el gobierno. Tampoco, el denominado “chavismo”, se asienta en las organizaciones sociales y culturales, sino, al igual que antaño, en el “clientelismo” de quienes reciben alguna dádiva del gobierno.
Los “líderes ceresolianos” requieren de la propaganda como en el fascismo, el nazismo o el estalinismo y en el culto de la personalidad. Hoy en día la propaganda del siglo XXI se llama “el pantallerismo”. Se necesita la pantalla de la televisión y la exposición masiva en los medios de comunicación. El pueblo debe “querer”, “admirar” y “seguir” a su líder porque “ve” y “percibe” sus pretendidos éxitos, aciertos y su valentía y arrojo. Así, se crean aparentes o hipotéticos enemigos y se les “combate”. En el caso de Hitler, Mussolini y Fidel por lo menos los enemigos fueron reales y las vanguardias de trabajadores, campesinos, intelectuales y estudiantes, también. Hasta las fuerzas armadas fueron de verdad. Por esto, cuando en el escenario Latinoamericano Lula, Alan García, Bachelet, Calderón o Uribe se crecen, los pantalleros se disminuyen y salen corriendo a crear otro escenario, sea el europeo, el ruso o el español porque se precisa un lugar donde, alguien que se precie y haga alarde de lo que no es, pueda fanfarronear y lograr de esta forma más pantalla.
Vladimir Gessen.

(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

jueves, 17 de julio de 2008

EL “ACUERDO” CHAVEZ-URIBE

No puede ser que la relación entre Colombia y Venezuela se reduzca a que sus presidentes se reúnan en secreto y decidan la suerte de más de 70 millones de habitantes, sin que sepamos qué negociaron subrepticiamente.

Las relaciones entre los países son entre dos colectividades que poseen y mantienen instituciones, comercio, cultura, producción de bienes y servicios, organizaciones sociales, políticas, fuerzas armadas, sindicatos, universidades, medios de comunicación, iglesias y millones de ciudadanos.
No se trata del rey de Inglaterra y el de Francia decidiendo sobre el destino de sus reinos. Hugo Chávez y Alvaro Uribe son dos presidentes que le deben explicaciones a sus electores. No informar, al menos a sus respectivos Parlamentos, es en sí un acto antidemocrático. En la reunión secreta de marras, no se firmó ningún compromiso, como se hace en cualquier transacción civil, comercial o legal. Mucho más en las relaciones diplomáticas, políticas o comerciales de los países.
Después de una reunión de Jefes de Estado lo que debemos esperar es un seguimiento a lo convenido. Pero qué subscribieron los presidentes, ¿No volver a mandar batallones a la frontera? ¿Compartir el Golfo de Venezuela? ¿Ayudarse mutuamente para reelegirse? ¿No volverse a poner bravos? ¿Llamarse por teléfono antes de vilipendiarse? ¿No darle apoyo a las FARC?
Uribe ha demostrado los riesgos que asume en el combate a las FARC. Independientemente que seamos antagónicos a las guerrillas colombianas y el narcotráfico, y lo hemos combatido por décadas desde nuestras tribunas, no estamos seguros sí el presidente Uribe es capaz o no de ir a una guerra con el vecino para alcanzar sus objetivos. Por su parte, en un arranque emotivo, “porque estaba dolido”, Chávez ordenó desplegar batallones a la frontera, comprobando igualmente su capacidad de arriesgar hasta la conflagración fraticida. En ambos casos, los demás ciudadanos, colombianos y venezolanos, debemos pararles el trote a los caballos desbocados. Estamos muy preocupados, sobre todo porque recién terminada la reunión de los dos presidentes, el ministro de defensa de Colombia Juan Manuel Santos provocó la ira de Chávez, al desconfiar de su palabra dada a Uribe. Luego, Hugo Chávez exigió al ejecutivo colombiano “poner en su lugar” a Santos, al mismo tiempo que –coincidencialmente- los que parecen ser “ministros” de Chávez, Daniel Ortega y Rafael Correa, en acto público en Ecuador, actuaron como Santos, agrediendo verbalmente a Uribe.
El gobierno colombiano emitió un comunicado ordenando a sus ministros “prudencia en sus declaraciones” para salvaguardar las relaciones con Venezuela. Chávez entonces, de igual forma ordenó prudencia a sus “ministros” en la reunión con Correa y Ortega en Ecuador y este par de incondicionales chavistas se enfocaron en los temas del medio ambiente, los hidrocarburos y la integración Latinoamericana. Ni una sola palabra contra Uribe. ¿Así se manejan las relaciones que pueden terminar en una guerra?Diferente hubiera sido, al termino de la reunión Chávez-Uribe, firmar un documento de compromiso institucional entre las dos Repúblicas que incluyera la no penetración de Fuerzas Armadas Colombianas en territorio venezolano ni el apoyo de la Fuerza Armada Venezolana a las FARC, y que los dos presidentes se vieran obligados a cumplir. Más no fue así, lo que negociaron Uribe y Chávez, sea lo que sea, se lo llevará el viento.
Vladimir Gessen.


(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

jueves, 10 de julio de 2008

LA TELEVISION DE LA MAYORIA

La revista “Comunicación” del Centro Gumilla número 141, publica un estudio de finales de 2007, acerca de las informaciones de prensa en las principales emisoras de televisión.


La metodología fue proporcionada por el investigador sueco Kent Asp y realizada por el Grupo de Monitoreo de Medios, dirigido por el periodista Stein Ove de Noruega y Tomas Anderson, experto noruego en comunicaciones de la Universidad de Gotemburgo en Suecia, en cooperación con el profesor Andrés Cañizales de la Universidad Católica Andrés Bello. Los canales de TV medidos fueron Televen, Globovision, RCTV Internacional, Venevisión, Canal 1, VTV y TVES.
Se analizaron 1641 noticias. El canal que dio más informaciones fue Venevisión con 411 y el que menos lo hizo fue TVES con 71. Partiendo de que la audiencia debía tener al menos dos puntos de vista sobre el referéndum constitucional para formarse un criterio propio, investigaron cuáles medios lo hacían así. Sus conclusiones fueron: “Varios canales no lo hacen… Tanto los estatales VTV y TVES como los privados RCTV y Globovisión presentaron noticieros muy desequilibrados.
Para los investigadores, Venevisión, Televen y Canal I dieron la impresión de ser más equilibrados presentando voceros del gobierno y de la oposición. El canal con mayor desequilibrio fue RCTV con solamente el 7 % de las 369 informaciones analizadas pasando las dos posiciones, y el 93 % mostrando sólo la opinión de la oposición. Venevisión, dice el estudio, “mantiene un buen equilibrio en su cobertura con representantes del gobierno en el 38 % de los casos y de la oposición en el 46 %.
Venezolana de Televisión (VTV) fue bastante desbalanceada transmitiendo una sola versión, la del gobierno, en un 83 % y solamente el 3 % para la oposición. Venevisión, Televen y Canal I, figuran con mayor equilibrio pero con una tendencia a favorecer, en los reportajes, a la oposición.
En Venezuela, las encuestas más acreditadas llevan tiempo señalando que los denominados “ni-ni” han crecido hasta estabilizarse en alrededor del 40 % de los venezolanos. Son ciudadanos que no están de acuerdo con las posiciones radicales del gobierno ni de la oposición. Quizás por ello los programas más intolerantes, aunque cuentan con partidarios fanatizados como televidentes, no llegan más allá de estos. Es decir, mantienen alguna audiencia pero con un techo muy limitado.
A una buena parte de la población le gusta formarse su propio criterio y cuando escucha versiones parcializadas se inclina a rechazarlas.El presidente Hugo Chávez ha intentado una hegemonía de los medios de comunicación y en particular la televisión. Ha cerrado canales de televisión mientras abre los del gobierno. Ha invertido enormes recursos para tratar de mejorar las programaciones y en campañas para que se vean los programas de la TV estatal y… ¡Nada! La audiencia promedio de estos canales oficiales no llega al 10 %. Su sintonía la conforman básicamente los propios militantes oficialistas. Entretanto, los canales comerciales abiertos acaparan el 92 % de los televidentes. En promedio, de enero a junio de 2008, Venevisión logra el 63 % de la audiencia, Televen el 23 %, Globovisión el 7 % y TVES el 3 %. En estos canales, la mayoría de los ciudadanos se informan, se enteran, se entretienen, aprenden, se divierten, se expresan y se identifican… y sobre todo, hacen un paréntesis a la hostilidad y la inseguridad que hoy se sufre.
Vladimir Gessen.
(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

EL SINDROME DE INGRID

El Síndrome de Estocolmo es un estado psicológico en el cual los rehenes desarrollan una relación de cooperación con sus secuestradores, estableciéndose vínculos amistosos o afectivos. Incluso, ayudando a los criminales a alcanzar sus objetivos.

La víctima intenta identificarse con el bandolero, de mostrarle simpatía o ser de su agrado como un mecanismo de defensa para salvaguardar su vida. Se llama síndrome de Estocolmo, porque durante el siglo pasado en agosto de 1973, se produjo un robo en un banco donde se tomaron rehenes que duró seis días. Al entregarse los secuestradores, las víctimas defendían y hasta besaban a los delincuentes y se negaron a colaborar en el juicio posterior como testigos. Síndrome de Estocolmo fue como el psicólogo criminólogo Nils Bejerot llamó a la “extraña” conducta de afecto de algunos rehenes hacia sus propios captores.
Un año más tarde, el término se popularizó ante el caso del secuestro por parte de un grupo subversivo denominado Ejército Simbionés de Liberación, de la joven Patricia Hearst, heredera de un imperio económico y comunicacional. Patricia, no sólo guardo afecto por sus secuestradores sino que se unió a ellos y dos años más tarde fue capturada y encarcelada junto a sus raptores.
El síndrome de Estocolmo también se usa cuando hablamos del comportamiento que tienen algunas personas de “amar” a quien le lastima, como es el caso de las mujeres y los niños maltratados o los prisioneros, las víctimas de incestos o de abuso sexual por parte de familiares y en miembros de sectas cuyos jefes someten a sus seguidores.
En todas estas relaciones se establecen sentimientos afectivos de la víctima hacia el abusador y conductas de rechazo y agresión en contra de los seres queridos que tratan de rescatarle. Se llega a aceptar de tal forma la situación de victima, y de amor al sometedor que la autoestima desaparece, se desintegran los valores, las actitudes y las creencias.
Ingrid Betancourt duró ¡seis años! secuestrada. Sometida a la violencia, torturada física y mentalmente… y como otros que han sido víctimas de abusos, maltratos, acciones criminales y acciones de guerra, no renunció a sus derechos y a la integridad de su personalidad. Se resistió y a pesar del riesgo mantuvo la calma y el control emocional. Fue prudente, persuasiva. No perdió su autoestima, más bien la fortaleció y se hizo respetar por los secuestradores. Ingrid personifica a todas estas personas. Ella representa esta forma de ser ante tales circunstancias. Se trata del “Síndrome de Ingrid”, el síndrome de la dignidad humana.
Vladimir y María Mercedes de Gessen.

(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

jueves, 3 de julio de 2008

CHAVEZ, INGRID Y EL CHE

El rescate de Ingrid Betancourt es un hito que señala el fin de las FARC. Se realizó sin violencia y sus resultados son un llamado a la paz. Las expresiones de esta noble mujer han sido de reencuentro de todos los colombianos y un mensaje de concordia a todos los ciudadanos del mundo.

La muerte del “Che” el 9 de octubre de 1967 asimismo significó un hito importante. Marcó el inicio del fin de la subversión guerrillera que comenzó en los años sesenta. Con la muerte de Guevara expiró la teoría del “foco guerrillero” que defendía junto izquierdista francés Regis Debray. El cuerpo del “Che” fue el símbolo del entierro de un método de lucha, el icono de que esa forma de intentar tomar el poder por medio de la violencia y el terrorismo, al menos en América Latina, sería derrotada.
En Colombia, las guerrillas de las FARC sobrevivieron aun distanciándose del apoyo de Cuba, donde hasta Fidel Castro entendió que era tiempo del repliegue guerrillero. Subsistieron porque desarrollaron una industria criminal como medio para conseguir recursos que con el tiempo se convirtió en un fin en sí mismo. El “sabotaje” palabra utilizada por el “Che” para disimular los actos terroristas se transformó en secuestro, en extorsión y a la postre en una simbiosis con el narcotráfico. La guerrilla transmutó a una banda de forajidos que practica el asesinato, el robo, el chantaje, la violación de menores, la trata de blancas y el tráfico de drogas. Así, se ganaron el desprecio de los colombianos y del mundo. Poco a poco, los graves errores, su política de alianzas con el crimen organizado y las desviaciones ideológicas, filosóficas y de vida de sus comandantes, les fue quitando el apoyo y las simpatías que tenían. La arremetida de las fuerzas armadas colombianas y el acoso militar tienen a esta banda de forajidos muy cerca de la desintegración final.
A diferencia del “Che”, Ingrid tiene la vida por delante. Su figura en el tiempo crecerá ante todos. Podrá llegar a la presidencia de su país o se transformará en un símbolo de alguna causa mundial por la paz o escribirá o buscará su felicidad familiar. Pero, sea el caso, estamos seguros que para Ingrid este episodio no es el final del libro sino el inicio de una nueva vida que sin duda hará historia, por su aplomo, por su generosidad, su grandeza, su humanidad.
El “Che” siempre le cantó a la violencia, llegó a decir “la muerte, bienvenida sea”. Hoy, Ingrid les dice a todos que ella le da la bienvenida a la vida, a la libertad, a la democracia, a las elecciones, al afecto, a la armonía, a la avenencia, a la amistad, a la conciliación. Da su mano y pide las manos de todos para trabajar por la paz.
Hugo Chávez debe meditar lo que está ocurriendo. Su “nariz” política tiene que estarle diciendo lo errado que ha estado su comportamiento y sus “tácticas”. Buscar popularidad es un medio y no puede convertirse en un fin en sí mismo o en estrategia.
Ya sus seguidores descocados han comenzado a nadar contra la historia tratando de descalificar a Ingrid Betancourt. Si Chávez sigue este camino: ¡Craso error!
Chávez ha dicho que abandona los “dos, tres Vietnam” que pregonara el “Che”, pidió a las FARC que entregue los rehenes, se va a reunir con Uribe, que el “proceso” o la revolución deben ser logrados con votos y no con fusiles. Solamente esperemos que en lugar de una “táctica” sea realmente un cambio estratégico. Si no, también será el final de Chávez.
Vladimir Gessen.

(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)