No puede ser que la relación entre Colombia y Venezuela se reduzca a que sus presidentes se reúnan en secreto y decidan la suerte de más de 70 millones de habitantes, sin que sepamos qué negociaron subrepticiamente.
Las relaciones entre los países son entre dos colectividades que poseen y mantienen instituciones, comercio, cultura, producción de bienes y servicios, organizaciones sociales, políticas, fuerzas armadas, sindicatos, universidades, medios de comunicación, iglesias y millones de ciudadanos.
No se trata del rey de Inglaterra y el de Francia decidiendo sobre el destino de sus reinos. Hugo Chávez y Alvaro Uribe son dos presidentes que le deben explicaciones a sus electores. No informar, al menos a sus respectivos Parlamentos, es en sí un acto antidemocrático. En la reunión secreta de marras, no se firmó ningún compromiso, como se hace en cualquier transacción civil, comercial o legal. Mucho más en las relaciones diplomáticas, políticas o comerciales de los países.
Después de una reunión de Jefes de Estado lo que debemos esperar es un seguimiento a lo convenido. Pero qué subscribieron los presidentes, ¿No volver a mandar batallones a la frontera? ¿Co
mpartir el Golfo de Venezuela? ¿Ayudarse mutuamente para reelegirse? ¿No volverse a poner bravos? ¿Llamarse por teléfono antes de vilipendiarse? ¿No darle apoyo a las FARC?
Uribe ha demostrado los riesgos que asume en el combate a las FARC. Independientemente que seamos antagónicos a las guerrillas colombianas y el narcotráfico, y lo hemos combatido por décadas desde nuestras tribunas, no estamos seguros sí el presidente Uribe es capaz o no de ir a una guerra con el vecino para alcanzar sus objetivos. Por su parte, en un arranque emotivo, “porque estaba dolido”, Chávez ordenó desplegar batallones a la frontera, comprobando igualmente su capacidad de arriesgar hasta la conflagración fraticida. En ambos casos, los demás ciudadanos, colombianos y venezolanos, debemos pararles el trote a los caballos desbocados. Estamos muy preocupados, sobre todo porque recién terminada la reunión de los dos
presidentes, el ministro de defensa de Colombia Juan Manuel Santos provocó la ira de Chávez, al desconfiar de su palabra dada a Uribe. Luego, Hugo Chávez exigió al ejecutivo colombiano “poner en su lugar” a Santos, al mismo tiempo que –coincidencialmente- los que parecen ser “ministros” de Chávez, Daniel Ortega y Rafael Correa, en acto público en Ecuador, actuaron como Santos, agrediendo verbalmente a Uribe.
El gobierno colombiano emitió un comunicado ordenando a sus ministros “prudencia en sus declaraciones” para salvaguardar las relaciones con Venezuela. Chávez entonces, de igual forma ordenó prudencia a sus “ministros” en la reunión con Correa y Ortega en Ecuador y este par de incondicionales chavistas se enfocaron en los temas del medio ambiente, los hidrocarburos y la integración Latinoamericana. Ni una sola palabra contra Uribe. ¿Así se manejan las relaciones que pueden terminar en una guerra?Diferente hub
iera sido, al termino de la reunión Chávez-Uribe, firmar un documento de compromiso institucional entre las dos Repúblicas que incluyera la no penetración de Fuerzas Armadas Colombianas en territorio venezolano ni el apoyo de la Fuerza Armada Venezolana a las FARC, y que los dos presidentes se vieran obligados a cumplir. Más no fue así, lo que negociaron Uribe y Chávez, sea lo que sea, se lo llevará el viento.
Vladimir Gessen.
jueves, 17 de julio de 2008
EL “ACUERDO” CHAVEZ-URIBE
jueves, 22 de mayo de 2008
LA CUARTA FLOTA
Si en estos momentos, el poderío militar norteamericano se encuentra comprometido en Irak y Afganistán, y el potencial castrense, en los planes de una eventual guerra con Irán en el Oriente Medio, ¿Por qué activan la Cuarta Flota para Suramérica y el caribe?
¿Cuál es el peligro que vislumbran en el presente y en el futuro para Estados Unidos, el Departamento de la Defensa, el Departamento de Estado y la Casa Blanca, en esta zona?
Hace 65 años fue constituida la IV Flota. Al final de la segunda guerra mundial, hace ¡58 años! fue desactivada y dejó de funcionar porque el objeto de su creación fue defender el Caribe y el Canal de Panamá de los submarinos nazis alemanes. Los Estados Unidos tienen 7 flotas. Operan, la Segunda flota en el Atlántico, la Tercera en el Pacífico, la Quinta en el Oriente Medio, la Sexta en el Mediterráneo y la Séptima en el Índico con base en Japón. La Primera Flota corresponde a la Guardia Costera norteamericana en tiempos de guerra. A la Segunda flota le incumbe la defensa de la costa este de EE.UU., y cumplir con los aliados de la OTAN en la defensa de Europa. La Tercera tiene como
misión la defensa de la costa occidental de Norteamérica. La Quinta, Sexta y Séptima se encuentran en escenarios de guerras probables o de alto riesgo bélico. Es evidente que la activación de la Cuarta Flota supone un escenario similar que al de las otras flotas. El Pentágono anunció que se buscaba combatir el terrorismo y las actividades ilícitas en alusión a la lucha contra el narcotráfico, agregando que también serviría para mostrar su “compromiso” con sus “socios regionales” en la lucha contra el narcotráfico y los terroristas, en clara sugerencia a Colombia e “interactuar con las armadas de naciones aliadas”.
En plena democracia en Venezuela, cuando se construía la nueva sede de la Embajada de EE.UU., le pregunté al entonces embajador norteamericano por qué se edificaba una especie de bunker tan sofisticado en Caracas, cuando no se preveía fuera necesario tantas medidas de seguridad. El me dijo que compartía mi opinión pero que los planes contingentes los hacían en Washington y que algu
ien imaginaba que habría necesidad de ello.
Más reciente, le comenté esto a un analista político en EE.UU., y me explicó que en las secretarias de Defensa y de Estado existen miles de funcionarios trabajando hipótesis de guerras y conflictos de distintas intensidades que hacen planificación específica ante los distintos e incontables escenarios que puedan presentarse.
Parece obvio que al funcionario que se le ocurrió algún escenario y proponer la reedición de la Cuarta Flota como alternativa, le dieron primera prioridad en los comandos, como también es cierto que las flotas estadounidenses se crean para defender a su país de ataques extranjeros.
Esto nos lleva a muchas preg
untas: ¿Quien atacará a los EE.UU.?
¿Quiénes son las naciones aliadas y las enemigas? ¿Qué significado tiene “interactuar con las armadas de países aliados”? ¿En caso de un conflicto bélico entre dos países suramericanos entonces esta flota "interactuaría" con las fuerzas armadas del país “aliado”?
Por la cantidad de recursos involucrados, no debemos ignorar esta activación militar. Los EE.UU., piensan que pueden presentarse situaciones graves en el área. Deseamos que el funcionario que inició con su análisis de un escenario, una bola de nieve y la echó por la pendiente, se equivoque… y nunca tenga la razón. Vladimir Gessen.
(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)
viernes, 7 de marzo de 2008
CHAVEZ PERDERA SU GUERRA
Si Hugo Chávez intenta una guerra con Colombia la perderá en las calles venezolanas y en las guarniciones militares de Venezuela.
Hasta ahora es evidente que no existe ninguna causa o motivo que provoque la guerra por parte de Colombia...
Ningún oficial, suboficial o unidad de las fuerzas armadas venezolanas puede entender el por qué debe ir a una conflagración y peor aun, no tiene claro la definición del enemigo en este caso. ¿Cómo podrían aceptar en esas condiciones una orden de invasión?
De ello ocurrir, los venezolanos irán tomando la calle para manifestarse a favor de la paz y en contra de los delirios guerreristas. También para rechazar una guerra entre hermanos. Por si fuera poco, ¿Cómo podrían comprender que el enemigo es quien combate al criminal negocio del secuestro, del narcotráfico, del sicariato y del terrorismo, que es lo que representan las FARC?
La crisis con Colombia nos enseña en primer lugar, la enorme debilidad de las FARC que requieren campamentos en otros países, como Ecuador, para esconder a sus jefes. Esto le
da la razón al gobierno colombiano cuando afirma que las FARC están siendo derrotadas militarmente. Pareciera indudable que no controlan ningún territorio en Colombia donde sea seguro guarecer a sus “comandantes”.
En segundo lugar, el “autoconflicto” con nuestro vecino, creado por lo que pensamos una interpretación errada y emocional del presidente Hugo Chávez, de la trasgresión de soberanía de Colombia al Ecuador, nos obliga a preguntamos: ¿Cuál es la razón para que Venezuela intervenga en el incidente entre Ecuador y Colombia? ¿Por qué los presidentes Lula da Silva y Alan García no amenazan a Uribe con guerra ni mandan sus soldados a la frontera caliente con Colombia? ¿Será porque ellos saben que ni en Brasil ni en Perú existen campamentos guerrilleros colombianos? ¿Estará Hugo Chávez informado sobre campamentos de las FARC en Venezuela y esta es la razón por la que teme un ataque similar al de Ecuador?
Las interrogantes y sus probables respuestas nos llevan a dos escenarios: Uno que el gobierno venezolano tema un ataque de Colombia a algún campamento guerrillero en territorio venezolano y dos, que el gobierno venezolano ha buscado una excusa para llevar al rojo vivo las relaciones con Colombia por razones de conveniencia interna al modo de ver del presidente venezolano.
Del mismo modo, esta crisis nos muestra la estrambótica jefatura y estatura militar de Hugo Chávez cuando ordena y revela información supuestamente secreta y ¡en un programa de televisión! al ministro de la defensa venezolano: “muévanme 10 batallones a la frontera” o bravuconea con enviar aviones “Sukhoi” a Uribe, ignorando hipótesis de guerra, proyeccion
es estratégicas y planes contingentes actualizados. Más dudas deben tener los oficiales: ¿Adonde van a ir los batallones si no hay ninguna agresión? ¿A qué objetivo militar van a bombardear si no hay atacantes? ¿Contra quien se va a combatir si no hay contrincantes? ¿Va a invadir a Colombia con apenas 10 batallones?... ¡por favor!
Esta crisis igualmente nos ha destapado y puesto al descubierto la degradación moral de lo que fue la guerrilla ideológica más fuerte de Latinoamérica, su participación en la industria criminal del secuestro y del narcotráfico y la corrupción que acompañan a lo que queda del alto mando de las FARC y sus aliados.Al apoyar esta causa, una vez más Chávez se equivoc
a y nuevamente le saldrá el tiro por la culata.
Vladimir Gessen.
(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)
jueves, 25 de octubre de 2007
EL LIDER QUE DESUNE
Hugo Chávez no va a lograr la federación de países socialistas de Latinoamérica como es su quimera, más que una utopía.
Se equivoca con Bolivia, con Nicaragua, con Ecuador y hasta con Cuba, a quien cree su aliada.
Lleva años resaltando la vigencia de la Carta de Jamaica manuscrita por el Libertador y usándola como guía, interpretando que Bolívar quiso con ella crear una sola nación “bolivariana”. En realidad, la verdad manifestada por el Padre de la Patria dejó claro, en la misma misiva, que no era posible hacer un sólo Estado, “porque climas remotos, situaciones diversas, intereses opuestos, caracteres desemejantes, dividen a la América”. Bolívar previó, a pesar de que en esos momentos existía un solo reino en la América española, ¡17 repúblicas!
Hasta ahora, el presidente Chávez no ha logrado siquiera unir a su propio país, el cual se encuentra políticamente dividido. Chávez va del “timbo al tambo”. En diciembre pasado, el Consejo Nacional Electoral le “contó” alrededor del 60 % de los votos y cuando predominaba el criterio de reconocer a un presidente democrático, electo legítimamente y aceptado por una oposición que alcanzaba el 40 % de los votos, el Comandante en jefe ordenó el cierre de RCTV. En 5 meses, Chávez se acercaba apenas al 35 % de popularidad en las encuestas y lo más determinante, su imagen internacional perdía toda legitimidad y los medios libres en todas partes lo han señalado como dictador y autócrata.
Sin embargo, haciendo uso de inmensos recursos en subsidios populares, poco a poco emergió una vez más su popularidad. Entonces, arremetió con la reforma constitucional y se dispuso a imponerla. De nuevo, ha dividido al país y sus puntos en las encuestas bajan. La Iglesia en Venezuela se pronuncia en contra de la reforma, igual el pueblo opositor, los estudiantes, los periodistas, los gremios, los intelectuales, los medios de comunicación, los partidos de oposición, parte de los sectores populares chavistas y algunos partidos oficialistas, hasta el punto que dentro de la Asamblea Nacional, totalmente “roja”, surgen las disidencias. El país otra vez se divide en dos.
Por su lado, el gobierno cubano acepta la ayuda venezolana, al fin y al cabo generalmente han sido un país mantenido. Pero una cosa es esa y otra asimilar a Cuba a una federación presidida por Chávez.
Todo imperio tiene su Roma. La federación soviética se mandaba desde el Kremlin, en Moscú. Si se constituyera la federación socialista bolivariana, esta se comandaría desde Caracas. Raúl nunca se supeditará a ser el número dos de Chávez. Ortega tampoco, las FARC jamás agacharán la cabeza al presidente venezolano.
Se puede recibir la ayuda crematística de un gobierno extranjero pero no someter su soberanía a estos designios. Correa en Ecuador clama repetidamente su independencia de Chávez aunque coincidan en algún plan y procedimiento. En Bolivia, Evo Morales admite su sumisión al “Comandante” como él le llama, pero su país se nota ofendido ante la amenaza de Chávez de no quedarse de brazos cruzados si bolivianos deciden resolver sus problemas entre ellos. El presidente venezolano no se percata que una de las cosas mas repudiadas universalmente es que existan naciones que se entrometan en los asuntos internos de otras.
No, Chávez no logrará su “federación”. El divide a Venezuela, a Cuba, a Bolivia, a Brasil hoy, mañana lo hará con Argentina, Nicaragua, Ecuador, porque es un líder que desune en lugar de aglutinar.
Vladimir Gessen
(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)
