Las encuestas señalan que el candidato demócrata, Barack Obama, supera al republicano John McCain. Obama sostiene una tendencia de crecimiento, que de seguir como va, ganará las elecciones.
Para el 9 de octubre del 2008, Obama registra una diferencia a su favor de 6 a 11 puntos, dependiendo de la encuesta. Todas dan ganador al demócrata.
¿Cómo podemos explicar esta situación sí después de la convención del partido republicano, hace apenas un mes, McCain repuntó a más de 5 puntos por encima de Obama?
Sin duda, la presencia de la crisis financiera y la perspectiva de una inminente recesión económica es una substancial causa. Los ciudadanos culpan al actual gobierno de George Bush de ser el responsable de la incertidumbre e inestabilidad que angustia directamente a todas las familias estadounidenses, de una u otra forma. La crisis enfoca la atención de los votantes sobre el tema económico, y en este escenario McCain representa un continuismo republicano en el gobierno. La mayoría pide claramente un cambio en la administración.
Anteriormente, el debate político abarcaba otros
componentes temáticos como la educación, la salud y la cuestión de la guerra de Irak y la seguridad de los EEUU. Esto permitía, a pesar de la presión de la opinión pública a favor de retirar las tropas norteamericanas de Irak, que John McCain presentara su hoja de servicio militar y su experiencia en estos temas. Para entonces, el análisis de la contienda electoral se resolvía con la siguiente ecuación: Sí para el día de las elecciones predominaba en los votantes el asunto de la seguridad nacional, ganaría McCain, si destacaba el contenido económico o social triunfaría Obama.
Otros elementos que nos hacen proyectar la victoria de Barack Obama son lo que creemos errores de la campaña de McCain. Pensamos que la escogencia de Sarah Palin como candidata a la vicepresidencia fue un error porque anuló el principal argumento de los republicanos contra Obama, como era su falta de experiencia. Al presentar a Palin y dada la edad de McCain, los estadounidenses perciben que existe una buena probabilidad de que Sarah Palin asuma la presidencia de los EEUU y los ciudadanos reflejan en los sondeos de opinión que Obama está más preparado que ella. 
Sin embargo Palin, lo hizo muy bien cuando debutó en la convención republicana. Se mostró como ella misma. Para luego, después de seguir consejos de los “expertos”, cometer desaciertos tratando de aparentar ser una especialista en asuntos internacionales, lo que no es. Esto le borró su espontaneidad y la convirtieron en la hazmerreír de los norteamericanos. Ahora, después de sobreponerse en el debate con John Biden, candidato a la vicepresidencia del ticket demócrata, donde salió airosa, en lugar de retomar el camino de la sinceridad y la forma de ser del ciudadano común, se aparece como una persona agresiva e intransigente, haciendo acusaciones temerarias a Obama, como decir que mantiene asociaciones con terroristas, dignas de las peores campañas sucias de Washington. Imputación que ni siquiera un irascible y gruñón McCain se atrevió a mencionar en el último debate con Obama. Estos ataques extremos nos hacen sospechar que los republicanos actúan con desespero. Si estos no retoman el camino y el “feeling” de reformistas y del cambio sin saltos al vacío, que representaron en la convención, irremediablemente perderán las elecciones.
Vladimir Gessen.
viernes, 10 de octubre de 2008
ELECCIONES “MADE IN USA”
jueves, 22 de mayo de 2008
LA CUARTA FLOTA
Si en estos momentos, el poderío militar norteamericano se encuentra comprometido en Irak y Afganistán, y el potencial castrense, en los planes de una eventual guerra con Irán en el Oriente Medio, ¿Por qué activan la Cuarta Flota para Suramérica y el caribe?
¿Cuál es el peligro que vislumbran en el presente y en el futuro para Estados Unidos, el Departamento de la Defensa, el Departamento de Estado y la Casa Blanca, en esta zona?
Hace 65 años fue constituida la IV Flota. Al final de la segunda guerra mundial, hace ¡58 años! fue desactivada y dejó de funcionar porque el objeto de su creación fue defender el Caribe y el Canal de Panamá de los submarinos nazis alemanes. Los Estados Unidos tienen 7 flotas. Operan, la Segunda flota en el Atlántico, la Tercera en el Pacífico, la Quinta en el Oriente Medio, la Sexta en el Mediterráneo y la Séptima en el Índico con base en Japón. La Primera Flota corresponde a la Guardia Costera norteamericana en tiempos de guerra. A la Segunda flota le incumbe la defensa de la costa este de EE.UU., y cumplir con los aliados de la OTAN en la defensa de Europa. La Tercera tiene como
misión la defensa de la costa occidental de Norteamérica. La Quinta, Sexta y Séptima se encuentran en escenarios de guerras probables o de alto riesgo bélico. Es evidente que la activación de la Cuarta Flota supone un escenario similar que al de las otras flotas. El Pentágono anunció que se buscaba combatir el terrorismo y las actividades ilícitas en alusión a la lucha contra el narcotráfico, agregando que también serviría para mostrar su “compromiso” con sus “socios regionales” en la lucha contra el narcotráfico y los terroristas, en clara sugerencia a Colombia e “interactuar con las armadas de naciones aliadas”.
En plena democracia en Venezuela, cuando se construía la nueva sede de la Embajada de EE.UU., le pregunté al entonces embajador norteamericano por qué se edificaba una especie de bunker tan sofisticado en Caracas, cuando no se preveía fuera necesario tantas medidas de seguridad. El me dijo que compartía mi opinión pero que los planes contingentes los hacían en Washington y que algu
ien imaginaba que habría necesidad de ello.
Más reciente, le comenté esto a un analista político en EE.UU., y me explicó que en las secretarias de Defensa y de Estado existen miles de funcionarios trabajando hipótesis de guerras y conflictos de distintas intensidades que hacen planificación específica ante los distintos e incontables escenarios que puedan presentarse.
Parece obvio que al funcionario que se le ocurrió algún escenario y proponer la reedición de la Cuarta Flota como alternativa, le dieron primera prioridad en los comandos, como también es cierto que las flotas estadounidenses se crean para defender a su país de ataques extranjeros.
Esto nos lleva a muchas preg
untas: ¿Quien atacará a los EE.UU.?
¿Quiénes son las naciones aliadas y las enemigas? ¿Qué significado tiene “interactuar con las armadas de países aliados”? ¿En caso de un conflicto bélico entre dos países suramericanos entonces esta flota "interactuaría" con las fuerzas armadas del país “aliado”?
Por la cantidad de recursos involucrados, no debemos ignorar esta activación militar. Los EE.UU., piensan que pueden presentarse situaciones graves en el área. Deseamos que el funcionario que inició con su análisis de un escenario, una bola de nieve y la echó por la pendiente, se equivoque… y nunca tenga la razón. Vladimir Gessen.
(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)
viernes, 28 de marzo de 2008
ESTRATEGIAS: CHINA VERSUS IRAK
Los Estados Unidos de America han utilizado la cantidad de 505 mil millones de dólares en la guerra con Irak. Todo lo que producía Irak al año eran 12 mil millones. Es decir, lo gastado en la guerra representa ¡42 años! del total de lo producido por ese país en el 2002.
Entre lo proyectado y gastado en la guerra de Irak alcanzaría para mantener las economías de ¡todos! los países del Medio Oriente y del Norte de Africa juntos por ¡3 años!... o se podría garantizar salud, educación o vivienda a cientos de millones de personas en esa área. Si lo situamos en Latinoamérica, el dinero empleado en Irak alcanzaría para sacar del subdesarrollo a Centroamérica completa… 
En China, los Estados Unidos combatieron y vencieron a los comunistas simplemente invirtiendo dinero y abriendo mercados. Los chinos no han organizado actos terroristas para asesinar estadounidenses. Han pasado décadas y cada vez es más probable que la convivencia de oriente y occidente se consolide. ¿No podríamos hacer lo mismo en el Medio Oriente?
La inversión del “Plan Marshall” al final de la II guerra mundial, evitó que Francia, Italia, y otros países cayeran en el comunismo, y los Estados Unidos eran vistos entonces como los liberadores y no como invasores de Europa. Eran aprec
iados en el mundo. En Vietnam, los Estados Unidos probaron ambas estrategias, primero la guerra y luego la estrategia comercial. Están a la vista de la historia los resultados.
¿Sí se hubiera invertido en Irak o en el Medio Oriente los recursos empleados en la guerra no se combatiría mejor al terrorismo?
El o la próxima presidente de los Estados Unidos debería reflexionar sobre esto.
Vladimir Gessen.
jueves, 13 de marzo de 2008
HILLARY PUEDE GANAR AL FINAL
Hasta ahora Barack Obama ha ganado más estados que Hillary Clinton en la contienda por la candidatura presidencial del partido demócrata de los Estados Unidos, pero Hillary ha triunfado en los estados más grandes, con mayor población, número de electores y delegados.
La candidatura presidencial en el partido demócrata es una elección en segundo grado. Se eligen delegados en proporción a la población de cada estado y se requieren 2025 a nivel nacional para obtener la nominación presidencial. Las elecciones se hacen estado por estado y conforme a un calendario preestablecido durante varios meses. Obama está ligeramente arriba en los resultados contados hasta el presente en la mayoría de los estados, con 1611 delegados alcanzados versus 1487 de Hillary.
Si en las primarias de los estados que quedan se siguen repitiendo las cifras que hemos visto, con Obama ganando 60-40 en los estados pequeños e Hillary 55-45 en los estados más grandes, ninguno de los d
os candidatos logrará los 2025 delegados requeridos.
En este caso, y si la diferencia entre Hillary y Obama se mantiene en aproximadamente 100 a 150 delegados, la decisión final de quién será el candidato presidencial recaerá en lo que se denominan los “superdelegados”. Estos son los demócratas que hayan sido líderes y autoridades del partido, ex presidentes de los Estados Unidos, gobernadores de estados en ejercicio, senadores y miembros de la cámara de Representantes del Congreso actualmente, y los miembros del Comité Nacional del Partido Demócrata. En total son 796 “superdelegados”. 444 han pronunciado ya su apoyo a uno de los dos candidatos, la mayoría por Hillary. Aunque la lista varía día a día, por los momentos, 207 “superdelegados” apoyan a Obama y 237 a Hillary. Faltan por decidir 338 “superdelegados”. Virtualmente, ellos decidirán la candidatura presidencial demócrata.
En este instante, los triunfos en los estados Mississippi y Wyoming han vuelto
a impulsar a Obama, pero las encuestas más recientes le dan ventaja a Hillary en estados grandes faltantes como Pennsylvania.
La campaña de Obama se ha centrado en convencer a todos que su candidatura presidencial es imparable, pero Hillary, después de los triunfos de Ohio y Texas rompió este esquema y hoy una buena parte de la opinión pública norteamericana expresa que no se sabe quién pueda ganar esta última etapa.
Este escenario favorece a Hillary porque le permite a los “superdelegados” que la respaldan y que por los momentos son más de los que apoyan a Obama, votar por su candidata sin temor a que los acusen de ir contra los votos de las bases del partido demócrata.La mayoría de los analistas norteameri
canos señalan que no es factible ganar la presidencia de los Estados Unidos sin contar con los estados con mayor número de votos electorales, precisamente los que Clinton ha ganado, entre ellos New York, California, New Jersey, Ohio, Texas, Michigan o Florida y por otra parte, algunos estudiosos calculan que Hillary, dado que ha ganado en los estados más populosos, llegará a las finales con menos delegados que Obama pero con más votos populares. Otras encuestas indican que el 25 % de los votantes demócratas de Hillary en las primarias preferiría votar por el candidato republicano si Obama gana las internas, mientras que solamente el 10 % de los seguidores de Obama votarían por el republicano en el mismo caso, por lo que Hillary representaría mejor opción para ganar la presidencia de los EEUU. Estos argumentos son fuertes y serán tomados en cuenta por los “superdelegados” porque lo que quiere el liderazgo institucional del partido demócrata es ganarle las elecciones a John McCain, el candidato republicano que será un hueso duro de roer. Seguimos pensando que al final la maquinaria Clinton se impondrá.
Vladimir Gessen.
(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)
jueves, 31 de enero de 2008
DOS FOTOGRAFIAS DE LOS ESTADOS UNIDOS
Foto Uno: En el campo político, este año es electoral. De triunfar los demócratas será la primera vez que gobierne una mujer o un afroamericano el país más poderoso de la tierra.
En lugar que pensar sí debe ser un miembro del partido demócrata o del republicano quien gobierne a los Estados Unidos de América, pareciera más importante para sus ciudadanos, sí es una dama o un afroamericano quien pueda ser el presidente. La campaña del partido demócrata ha interpretado muy bien el deseo de cambio que se siente en
el pueblo norteamericano y mantiene en la escena a una dama, Hillary Clinton y un afroamericano, Barack Obama, para reforzar la imagen de innovación y transformación, además de lo que significaría pasar de una administración conservadora a una liberal. Al final de la campaña interna, la maquinaria política, económica y mediática de los Clinton debe lograr la nominación de Hillary y los seguidores de Barack Obama y de otros precandidatos demócratas, se sumarán al regreso de los Clinton a la Casa Blanca.
En los medios de comunicación la percepción que se tiene es que son más conocidos los candidatos demócratas que los del partido republicano, donde encabeza John MacCain, pero compitiendo con Mitt Romney, un hombre exitoso y con fuerza suficiente para ganar.
Si al final de las primarias, entre los republicanos se impone MacCain, los independientes y moderados que desean el cambio podrían votar por el, pero el problema que confronta
rá es que se alejarían los más conservadores que podrían abstenerse de participar, en buena medida. Si gana Mitt Romney, atraería a los conservadores, pero los independientes pro cambio podrían votar por el partido demócrata.
Por ello, Hillary Clinton, tiene la primera opción, no solo entre demócratas sino además, para alcanzar la presidencia de los EEUU.
Foto dos: En el campo económico, los estadounidenses tienen razones para estar preocupados. El aumento del desempleo, la crisis en el mercado inmobiliario, entidades financieras anunciando pérdidas mil millonarias, bajas significativas en la bolsa, frenazo en el desarrollo de la economía y el debilitamiento del dólar, nos indican depresión económica.
El inversionista George Soros afirmó que será difícil impedir la recesión y Howard Davies, director de la Escuela de Economía de Londres, dijo que no hay ninguna posibilidad de evitarla. Sin embargo, es bueno saber que desde 1945, Estados Unidos ha sufrido 10 recesiones, todas pasajeras, y siempre se ha recuperado.
El mayor crecimiento económico ocurre en épocas de paz y el déficit y la recesión aumentan en períodos de guerra.
El premio Nóbel de Economía, Joseph Stiglitz ha dicho que algunas perturbaciones económicas han sido causadas por la guerra en Irak, como la subida de los precios del petróleo con todas sus consecuencias.
Alan Greenspan y otros cerebros de la economía piensan que las probabilidades de la
recesión son del 50 por ciento y el Fondo Monetario Internacional opinó que EEUU no caerá en recesión.La Reserva Federal disminuyó las tasas de interés y la Casa Blanca y el Congreso, están implementando medidas para estimular la economía, que incluye subsidios directos a los contribuyentes, lo que permitirá suavizar el impacto del reacomodo económico. Sea recesión o ajuste del mercado, lo cierto es que los estadounidenses tienen que prepararse para el momento de las vacas flacas que les viene y esperar el próximo auge de la primera economía del mundo.
Vladimir Gessen
