Mostrando entradas con la etiqueta "Raúl Castro". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "Raúl Castro". Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de abril de 2008

HUGO CHAVEZ, UN TIGRE DE PAPEL

“Mao Tse-tung diría que Chávez se convirtió en un tigre de papel” después de sufrir la derrota del 2 de diciembre en el referéndum pro reelección.
Chávez perdía además, el poder de amedrentar. Ya no le sería fácil cerrar a Globovisión, pretender controlar a la educación privada, acallar a las Iglesias o cercenar la autonomía universitaria.


También la derrota tendría repercusiones muy importantes dentro de su partido, ya que todos en el oficialismo se harían concientes que no era eterno su mandato y tendrían que ir jugando distintas posiciones si querían sobrevivirlo. Hasta Raúl Castro tuvo que tomar sus previsiones porque el “chavismo” en Cuba ya no representaría el futuro para ellos.
En apenas 4 meses hemos visto la debacle del liderazgo presidencial. No sólo en las encuestas, donde es evidente, sino que se nota la disminución del control presidencial sobre innumerables situaciones. Hasta apreciamos que perdió el control de sí mismo, como cuando ofendió de palabra a la mayoría de los venezolanos manifestando que el triunfo electoral del no a la reelección, era “una victoria de m…”, o al perder la compostura junto al Rey en el triste episodio del “¿Por qué no te callas?”
Luego, vendrían una serie de errores que no han parado. Recordemos, entre tantos, el maletín lleno de dólares en Argentina, el apoyo a la guerrilla colombiana reconocida como terrorista, las órdenes militares ante micrófonos para “mandar” batallones a la frontera, las piruetas “diplomáticas” en el Grupo de Río, las denuncias de dirigentes chavistas en contra de la familia Chávez en Barinas y más reciente, con la súper torta del caso del Fiscal Isaías Rodríguez.
Chávez quería una enmienda del Congreso este mismo año, pero no pudo. La reacción pública hubiera sido tan fuerte que la Sala Situacional le recomendó congelar el asunto. Ansía imponer rápido una nueva estructura curricular de la educación, pero la difiere para el 2009 y “a lo mejor hacemos un referéndum”, apenas vislumbró la movilización que se hubiera dado en el país y que se dará cada vez que insista en el tema. Tuvo que decirle adiós, al menos por ahora, a su proyecto del siglo XXI. No hay vicepresidencias, ni una nueva geometría del poder. No existe la “confederación de países” y su consigna fundamental de patria, socialismo o muerte, hubo que bajarle el perfil.
Lo que le esta quedando es seguir tratando de controlar a la gente por medio del empleo. Por eso, contra viento y marea y las recomendaciones más sensatas, nacionaliza todo lo que puede. El gobierno aspira a ser el único empleador de los venezolanos. Así fantasea que todos votarán rojo-rojito.
¿Es que el presidente no se da cuenta que perdió el referéndum cuando tenía más poder que ahora? ¿No se ha percatado que los tres millones de votos que requería para ganar la reelección y que se le esfumaron entre las elecciones presidenciales y las del referéndum, los desaparecieron sus propios camaradas? ¿No percibe que los miembros del MBR-200 de su partido socialista no van a permitir ser relegados a segundo término? ¿No visualiza el disgusto con el comandante de los cuadros civiles del PSUV de la región central del país? ¿No ve que los radicales oficialistas abandonan el barco? ¿No observa el crecimiento de Podemos, ni el impacto y valor estratégico de Baduel en las fuerzas armadas y en el país?
Cada día es más notorio que ruge fuerte, pero en realidad como el tigre de papel… débil y frágil.
Vladimir Gessen.


(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)

martes, 18 de marzo de 2008

¿NUEVA CARA EN CUBA?

Los cubanos ahora pueden comprar en los mercados que antes eran para extranjeros solamente.

El problema es que el costo de una lata de sardinas o un frasco de comida preparada no la pueden pagar en “chavitos” o pesos cubanos, sino en la moneda de cambio único convertible equivalente aproximadamente a 3 dólares 50. Un médico cubano o un ingeniero civil ganan unos 600 “chavitos” al mes, el equivalente a unos 17 dólares. El salario mínimo mensual es de menos de 5 dólares… Ahora Raul Castro informa que se permitirá la venta de computadores, videos, DVDs, y otros aparatos electrónicos… También, anuncia que los cubanos podrán ir a los hoteles turísticos. Ni el médico, ni el ingeniero pueden adquirir una computadora cuyo costo, puesta en Cuba, sería de unos 1,500 dólares, lo que representaría el sueldo de casi ¡8 años! ¡Mucho menos el asalariado!… tendría que pagar el jornal de un cuarto de siglo. La realidad es que los únicos cubanos que podrán comprar estos productos en la isla, y aprovecharse de estas prebendas y ventajas, serán quienes ya lo hacen: Los miembros de la elite del poder, o quienes puedan hacer un “resuelve” importante.Lo interesante de esto es que algo se empieza a mover en Cuba, pero debemos estar alertas porque la estrategia puede ser, realizar un cambio gatopardiano, aparente, para crear falsas esperanzas y dar la impresión de transformación, pero que en esencia, todo se mantenga igual.
Vladimir Gessen.

miércoles, 17 de octubre de 2007

EL CASTRO: MONEDA DE DOS CARAS

Durante medio siglo Cuba ha sido gobernada por “el castro”, una moneda de dos caras: Fidel es el anverso y Raúl el reverso. Probablemente Fidel sin Raul no hubiera llegado al poder. Raúl sin Fidel no sería el número dos ni el heredero de la dictadura.

La relación entre ambos se encuentra sellada por una simbiosis que los mantuvo cómplices en el poder a través de las décadas, a pesar de la relación de amor y odio que sostienen.
Fidel fue la emoción, Raúl la razón. Cuando el primero improvisaba, el segundo consolidaba lo que funcionara. Cuando el comandante creaba el caos, el vicecomandante arreglaba el desbarajuste. Uno, idealista y desordenado, el otro, pragmático y organizado.
Ahora Fidel dejará de serlo y Raúl se apresta a asumir sólo las dos caras de la moneda. Para él, como Stalin, no habría revolución sin su presencia. El fue quien construyó, mientras el otro se equivocaba, el organizó desde el gramma hasta el poderoso ejército cubano. El fue el poder tras el trono, desde que fue designado viceprimer ministro en 1962, luego de la pérdida de Camilo y el Che, y desde que asumió como segundo secretario del Comité Central y del Politburó del partido comunista en octubre de 1965. Más tarde sería vicepresidente del Consejo de Ministros y primer vicepresidente del Consejo de Estado, general de ejércitos y ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, a quien todo militar jura lealtad, rodilla en tierra.
Mientras Fidel era el alto perfil, Raúl vivió en la sombra pero muy activo y armando una maquinaria que hoy lo hace poderoso. Controla las FAR, la más importante organización cubana. Ellas manejan el turismo, la industria, las comunicaciones, el transporte, la agricultura, los mercados campesinos y cuanta actividad económica básica exista.
Hoy en día, por fin, llega a ser el número uno. Mandó señales a la Casa Blanca, pronunció su discurso crítico el 26 de julio, pero todavía debe esperar. Fidel puede reaparecer de la mano del vicepresidente Carlos Lage, del presidente de la Asamblea Ricardo Alarcón, del canciller Felipe Pérez Roque… y del Comandante Hugo Chávez.
Este es el dilema de Raúl. Por eso no acompaña al presidente venezolano en sus viajes a Cuba. Chávez también es un número uno para los camaradas, un “huracán político” como dirían las FARC. Lo promueven Alarcón, Pérez Roque y Lage como el copresidente de Cuba. Ya Lage lo dijo el 6 de octubre de 2005: “Cuba tiene dos presidentes”... Ahora, dos años más tarde, Chávez lo repite en Cuba: “Somos un solo gobierno o dos países con doble presidencia”. Claro, si uno muere queda el otro como presidente de ambas naciones. ¡Viva la confederación!
Raúl perseveró casi medio siglo siendo el número dos para todos, pero sintiéndose el numero uno tras bambalinas. Nunca aceptará ser el número dos de Chávez y este a su vez se siente el heredero de Fidel, no el número dos del “hermano”.
Ese es el actual dilema entre el “Fidelismo-Chavismo” versus el “Raulismo”.
Raúl sabe que fue el “hombre del Kremlin”, cuando la extinta URSS mantenía la isla y ahora es el hombre para impulsar el modelo chino, no el “hombre del chavismo”. Por eso cierra filas con sus generales y miembros del politburó y con otros factores, anteriormente adversarios, y hoy sus aláteres, como es el caso de Ramiro Valdés.
Raúl sabe que Chávez conspiró desde 1980 y lleva hasta el 2007, veintisiete años de experiencia conspirativa o de manejo del poder. Tiene razón en preocuparse.
Vladimir Gessen

(Si desea expresar su opinión o que le enviemos nuestros artículos e informaciones a su email, por favor escríbanos a vladimirgessen@gmail.com)